/Multas gratis en el zócalo de Puebla

Multas gratis en el zócalo de Puebla

Comparte el contenido en tus redes

La historia de Daniel que fue a busca trabajo y ahora debe pagar más de 3 mil pesos

Liz Cervantes

Llegó a buscar trabajo, pero encontró una multa de 2 mil 800 y el traslado de su moto al corralón de Rancho Colorado de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Puebla.

El joven explicó que dejó su unidad por unos minutos sobre Juan de Palafox, donde se colocan las mesas y sillas de los restaurantes en el portal Hidalgo, para entregar una solicitud de empleo.

Fueron unos minutos cuando tuvo que salir corriendo porque vio a tres elementos de la SSC cerca de la moto e inmediatamente le impusieron la sanción.

Les suplicó que no lo hicieran con la promesa de irse del lugar, pero fue en vano, minutos después, menos de lo que tarda en llegar una patrulla, arribó una grúa para llevarsela;  desde las propias palabras de Daniel Monterrosas, su vehículo está viejo y “amolado”.

En el zócalo de Puebla principalmente esas unidades son sancionadas pero antes les quitan las placas.

Algunos corren con la suerte de recibir un llamado de atención para moverse sin multa pero son los menos.

Daniel todavía intentó hablar con un oficial para explicarle su situación:  que no tenía trabajo, ni dinero para pagar, y por eso acudió a entregar su Currículum.

La respuesta es que son estrictos en cumplir la norma y que ameritaba el traslado a Rancho Colorado, que si quería podía pagar la multa en ese lugar o en el CAM este viernes con el 50 por ciento de descuento.

Pero le aclaró también que si salía con la moto lo volverían a multar y regresar al corralón porque no tenía placas.

Le recomendó acudir a tramitarla y luego recoger su vehículo; la motocicleta cuenta con un permiso provisional de 2021 y fue la razón porque se la llevaron aunque en su papeleta marca lugar prohibido y sin licencia.

Sin nada más que hacer, Daniel no se había dado cuenta de la sanción económica impuesta: 2 mil 886 pesos (sin contar la grúa ni el piso del corralon), cuando la vio, se sentó en las bancas del zócalo y lloró. Luego partió del lugar esperando que alguien lo ayudara a resolver su situación sin éxito.