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Los laberintos en el congreso

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El Congreso del Estado se encuentra en estos momentos sumido en su propio laberinto, porque los candidatos de Juntos Haremos Historia, hoy diputados locales, que son mayoría en el Poder Legislativo en la campaña del 2018, enarbolaron una agenda legislativa de izquierda y progresista, en la que se tenían que abordar diferentes temas, como el matrimonio entre personas del mismo sexo, que después de dos años se aprobó, pero no de la mejor forma y con un desaseo legislativo como lo denunció en su momento la diputada priista Rocío García Olmedo.


Otras promesas que en campaña se escucharon son la despenalización del aborto. Muchos pensaron que por ser un congreso con mayoría de izquierda este tema transitaría de forma inmediata, pero ya van dos años de la actual legislatura y la iniciativa en la congeladora, durmiendo el sueño de los justos.


Por ello, desde hace casi un mes, un grupo de feministas tomó la sede del poder legislativo para presionar a los diputados de izquierda y aborden este tema y se presente ante el pleno para su discusión.


La tarde del 24 de noviembre, este grupo arribó al congreso, y se instaló en las oficinas, recién remodeladas, para exigir una mesa de diálogo con los diferentes niveles de gobierno y legisladores.


La reacción del presidente de la junta de gobierno y coordinación política Gabriel Biestro, fue muy lenta por decir los menos, después de 24 horas fijó una postura; ni el grupo más cercano de diputadas al presidente del Poder Legislativo pudo reaccionar como son las diputadas Nora Merino y Vianey García.


Las legisladores se dedicaron a descalificar a su compañera Estefanía Rodríguez por permitir la invasión del sagrado recinto legislativo y también arremetieron contra la presidenta municipal Claudia Rivera quien se presentó con las manifestantes la noche de ese 24 de noviembre, cosa que ellas no hicieron.

También surgieron versiones de que este grupo estaba patrocinado por personas cercanas al actual rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz, el hecho es que no existió una respuesta inmediata y oportuna a este colectivo de mujeres que demandan legislar sobre el tema.

La postura oficial por parte del Congreso fue que en 2021 en febrero existirá un parlamento abierto para escuchar todas las voces, un tema ya bastante debatido en Puebla y en donde las posturas tanto a favor como en contra no van a cambiar.

Lo que es un hecho que fue una promesa de campaña de los actuales diputados de juntos haremos historia para abordar este tema en el congreso.

También el operativo implementado la mañana del lunes con elementos de la secretaría de seguridad pública, no fue bien visto por diferentes grupos y organizaciones que apoyan este movimiento de las mujeres, porque se asomaba el tufo de represión, tan criticada por los actuales legisladores en las administraciones panistas, en específico la que encabezó Rafael Moreno Valle.


El argumento de los diputados fue que este operativo solo tenía como objetivo salvaguardar la integridad de las manifestantes.

Y a medida que se acerquen las campañas políticas en el proceso electoral que ya arrancó, saldrán los pendientes de los actuales diputados que tiene mayoría como es el tema de desprivatizar el agua, y para muestra lo que pasó en la presidencia municipal de Chignautla, donde habitantes le prendieron fuego a la presidencia municipal en protesta por querer privatizar este servicio.

Es urgente que en el Congreso se analice lo que se ha cumplido de la agenda legislativa y los representantes populares vean las promesas que han cumplido antes de buscar otro hueso o permanecer en el mismo buscando la reelección.

Agustín Hernández es periodista desde hace 20 años, trabaja actualmente como coordinador de noticias de Ultra Noticias